Asegurar una vivienda adecuadamente no es tan fácil como puede parecer.

Hay que calcular los capitales adecuadamente, elegir las coberturas más interesantes, analizar si existen riesgos especiales (joyas, objetos de valor, colecciones, …) y buscar la mejor propuesta.

Y si se produce el siniestro, debe existir un buen asesoramiento, coordinación con los distintos oficios, comunicación con los peritos y una resolución adecuada.

Todos estos pasos, son mucho más sencillos si nos eliges como mediador.